EL ANTI-MéTODO DE TU INTEGRACIÓN EMOCIONAL

 

               Dijo Jesús: "Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.                                  No he venido a llamar a justos, sino a pecadores." Marcos 2:17

 

HASTIADO DE CONSUMIR LIBRO TRAS LIBRO DE "SUPERACIÓN PERSONAL" y sentirme cada día más vacío y sin un proyecto consistente de vida, en 2002 escribí y publiqué mi primer libro que titulé "Crítica a la narrativa de la superación" en el que más que critica literaria desahogué la serie de frustraciones surgidas detrás de cada título leido de superación personal.

Con algunos de ejemplos de clásicos de la superación de los años '70 y '80, los cuales fueron en su momento best sellers, con ventas de miles de ejemplares y millones de pesos o dólares para sus editores y autores, la conclusión de mi libro fue contundente: la narrativa de la superación es un millonario negocio editorial y una fábrica de lectores y lectoras frustradas. Así de dramática percibía el efecto de tales lecturas en mi vida; me sentía Alfonso Quijano, amargado consumidor de novelas de caballería, pero aun sin la locura redentora que lo convertiría en Don Quijote de la Mancha.

En las casi dos décadas transcurridas desde aquel primer libro, me reconcilié con la narrativa de superación y casi llegué a disfrutas del placebo de algunos títulos, pero no me curé del todo del pertinaz escepticismo surgido desde la más temprana adolescencia y alimentada por los primeros reveses del adulto y las fallidas promesas de los libros de superación. 

En algún arranque de fugaz lucidez intelectual que podriamos tachar también de inspirada intuición y hasta de epifanía espiritual, según los conceptos clásicos de los autores de best sellers de superacion personal, decidí que estaba listo para dar mi propia versión de "superación" que he llegado a identificar como "método de integración emocional" o dicho en forma metafórica: camino o senda hacia la integración emocional.

En sentido estricto se trata de un anti-método o libro de anti-superación personal, por que no propone el éxito como sinónimo de vencer o superar las limitaciones; como tampoco es una propuesta de "tómalo como libro de cabecera y consigue la felicidad..." Se trata de dar unos pasos hacia atrás y dentro de nuestros defectos, traumas e instintos, para "agarrar vuelo" y, entonces sí, emprender el vuelo para salir del pantano de una pueril y frustrada existencia. 

Como experto en fracasos y en sus respectivas salidas de ellos, mi procedimiento enseña a que, antes de vencer obstáculos, miedos y condicionamientos, es necesario conocerlos, identificarlos, convivir desapapegadamento con ellos y vencerlos, pero bajo el viejo refrán que dice: "si no puedes con el enemigo únete a él." Luchar y vencer es una guerra de por vida, desgastante y frustrante que lleva a mucha gente al suicidio o, en el menos peor de los casos, a llevar una vida de ostracismo, limitada y amargada.

Más que vencer, se trata de convivir y saber utilizar el miedo, la culpa y el resentimiento como aliados para convertirlos en audacia, conciencia y responsabilidad; para ello es imprescindible ver el otro lado de la moneda de cada sentimiento o energía negativa que hasta ahora nos han dominado.

La Senda de integración Emocional no es para personas sanas, exitosas y con talentos; está destinado a enfermos del alma, fracasados y sin facultades especiales. El único requisito para emprender este camino y obtener algo de él, es el deseo de ser diferente a lo que hoy eres. En otras palabras, es para los inconformes con su actual situación, cualquiera que ésta sea. Es para quien sabe que nació bajo los peores o mediocres augurios y desea demostrarse a sí mismo que puede cambiar su destino. 

 

Los sueños o desvaríos de la razón... (F. Goya) crean La Sombra

Campo de trigo con cuervos (V. Van Gogh). Integración y no lucha de los contrarios.

Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma. Carl Jung

Camino, trigal y cuervos (V. Van Gogh)... Los opuestos contradictorios se integran.

El sueño de la razón produce monstruos (F. Goya)... A quienes debes conocer a fondo.

Hasta llegar a tu propio y soleado "Campo de girasoles" (V. Van Gogh)

¡Gracias por tus comentarios!

Benjamín Nava Boyás